Mi vida y las mujeres

Que adoro a las mujeres es algo que es obvio… me gusta su figura, su forma de reir, su tono de voz, sus largas piernas y su suave piel, me gustan tanto que desde muy temprana edad ha vivido en mi esa dualidad que consiste en querer imitarlas y querer ser su amante y conquistador. Y la verdad es que ese ha sido uno de mis grandes quebraderos de cabeza y la causa de muchas noches de lloros y amarguras por no verme correspondido.

Siempre sospeche que debía haber algo por lo cual yo, de alguna extraña manera, no resultaba atractivo (en el sentido más amplio del termino) al otro sexo; esto,  dicho aqui y ahora aunque no tan terrible como en mi época de adolescente sigue siendo un problema para mi ya que a ese “poco atractivo” que levanto en ellas he de unirle mi falta de talento a la hora de tratar con ellas… y no es que no sea gracioso, inteligente o hablador sino que noto que hay algo que falta, algo que no hace que consiga lo que otros, siendo desde mi punto de vista tipos con poca gracia, toscos y hasta tontos para mujeres que a veces les dan mil vueltas, consigan llevarserlas “de calle” y ellas vayan tras ellos perdiendo babas (por no decir bragas).

Esto, que supongo que todos hemos vivido alguna vez (quien no conoce al tipico tio inculto, soso, mal aseado y poco hablador al que una noche te cruzas por la calle de tu ciudad con un bellezón super inteligente de la mano al que tu creias gustarle y al verlos te dices … ¿pero cómo? ¡con este!.  Pili, ¿por que demonios saliste con ese berzas?, ¡crei que nuestra conversación de aquella tarde significó algo!… perdón, pero es que todavía le estoy dando vueltas, ¡y eso que ya han pasado sus años! ;P); esto, como iba diciendo, que me olía desde hace bastante tiene su base científica:

Artículo aqui

En ese artículo viene a decir que la mujer cuando está ovulando (yo creo que también cuando no lo está) prefiere a los hombres “hombres”, es decir, con las caracteristicas físicas que atribuimos a los hombres (peludo, guarro, con barba de tres dias y voz de Sabina… vamos el típico que se las folla y luego las deja tiradas para que luego vengas tu, las consueles y, una vez consoladas, regresen otra vez a sus brazos y se las vuelva a follar) …Si es que, ¡hay que joderse!, ¿como coño no se darán cuenta?… Pues, según los científicos por nuestra naturaleza humana, que es muy sabia (y cabrona con los nuestros); menos mal que siempre hay mujeres inteligentes que consiguen sobreponerse a las hormonas y ven más allá de los instintos y valoran lo que de verdad importa… yo al menos tengo la esperanza de toparme con una de ellas, de momento, como con las tapas de los yogures, sigo buscando.



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